Competir en la Supply Chain

26-11-2018

La Gestión de la Cadena de Suministro consigue que las ventas se hagan realidad

Cuando hoy en día ya no se compite entre empresas, sino que la competición se da entre cadenas de suministro (como bien dijo el gurú de la estrategia, Michael Porter), no nos cabe mayor evidencia, para comprender que la Gestión de la Cadena de Suministro o Supply Chain Management, es uno en los pilares fundamentales en la construcción de empresas rentables y competitivas. Si la cadena de suministro no sostiene el negocio, con un servicio impecable a un coste ajustado, la empresa puede verse en serias dificultades.

Todo ello, teniendo en cuenta, que la definición de Supply Chain que ha triunfado, no es definitoria de lo que, a mi entender, se trata de gestionar. Puesto que la elección de la palabra  cadena es una simplificación, ya que de lo que se trata es de gestionar una red, resultado de la suma e interacción de las múltiples cadenas. Y por otra parte, la denominación de suministro, de supply (en definitiva, de oferta), tampoco es lo relevante, porque lo que hay manejar de manera eficiente es la adaptación constante a la demanda.

Si se me permite la expresión, la nueva nomenclatura, “Demand Network”, iría mucho más acorde con lo que ciertamente es la variable independiente del problema. Lo que se debe gestionar, como consecuencia de lo anterior, es lo que está en nuestras manos, los recursos que harán que las operaciones productivas y logísticas cumplan con los requerimientos de los Clientes.

Para definir la Cadena de Suministro, debemos tener en cuenta a diferentes actores, que pueden tener sus peculiaridades, en función de la tipología de negocio que tengamos entre manos (empresa industrial, comercial o de servicios):

  • Clientes: como alfa y omega de toda empresa, y teniendo en cuenta todas las variantes de canal de distribución que se den.
  • Proveedores: como colaboradores necesarios para la consecución del fin último en la empresa, plasmado en unas ventas rentables.
  • Nuestras propias operaciones: Aprovisionamiento, Producción y Distribución, como hacedores de todo aquello que requiere el cliente, con la colaboración inestimable de los servicios de almacenamiento y transporte.

 

La Gestión de la Cadena de Suministro debe adaptarse en función de las características de la empresa.

En la primera parte de este post, comentamos que la Cadena de Suministro podría verse afectada por la tipología de negocio que tuviéramos entre manos. Es decir que, a pesar de sus similitudes en algunos aspectos, no es lo mismo la cadena de suministro de una empresa industrial (el caso más complejo), que la de una comercial o una de servicios (sin quitarles sus problemáticas). Veamos algunas de las diferencias sustanciales:

  • Una Supply Chain industrial, siempre tendrá muy definidos y delimitados los tres grandes procesos de la misma:
    • La Gestión del Aprovisionamiento: todo aquello que realizamos para conseguir proveer a nuestra fábrica de los materiales que nos hagan falta. Con sus diferentes funciones: Compras; Aprovisionamiento; Gestión de Stocks de Materias Primas y Componentes; Almacén de Recepción; etc.
    • La Gestión de la Producción: todas las operaciones que llevamos a cabo para la transformación de los materiales comprados en productos susceptibles de ser comercializados. Con todas las secciones que la incluyen: Planificación y Control de la Producción; Fabricación; Mantenimiento; Gestión de Stocks en proceso (WIP); etc.
    • La Gestión de la Distribución: como garante de que todo aquello que hemos realizado aguas arriba, llegue a nuestros Clientes. La materialización física de las ventas de la compañía. Con sus diversas operaciones: Transporte; Almacén de Expediciones; Gestión de Stocks de Producto Acabado; etc.
  • La diferencia que encontramos en una Supply Chain Comercial es que “únicamente” compramos y vendemos, sin tener servicio de producción propio, con lo que los márgenes se ajustan y tenemos que ser muy eficientes en el servicio a nuestros Clientes. Un ejemplo claro, es cualquier cadena del sector retail, que distribuya productos fabricados por un tercero.
  • Y, finalmente, en el supuesto de una Cadena de Suministro de Servicios, lo que la diferencia es que la producción y la distribución se realizan en un acto simultáneo, y el producto resultante es “intangible”, por lo tanto, no puede ser inventariado ni almacenado. En este caso, un ejemplo de servicio muy claro serían las clases que imparten los diferentes profesores del IQS en sus aulas.

 

Las dos magnitudes económicas principales, a gobernar en la Cadena de Suministro

Para finalizar el presente post, voy a profundizar en el porqué de la importancia vital de la gestión de la Cadena de Suministro. Y lo voy a hacer mediante la observación de dos de las variables económicas y financieras que conducen a unos muy buenos resultados, siempre que los procesos logístico y productivo sean gestionados con eficacia y eficiencia, por parte de los managers y de los técnicos involucrados en el mismo.

Ambas variables son las siguientes:

  • Logistic Expenses: todos aquellos gastos y costes en los que incurrimos, para dirigir y manejar la Supply Chain, que son refrendados por el coste integral de toda la Cadena de Suministro: desde los costes de aprovisionamiento (compras a proveedores) a los costes de transformación (costes de fabricación, si los hubiera), pasando por todos los costes de distribución física (transporte y almacenamiento). En definitiva, en un concepto de cadena de suministro E2E (End-to-End), que supone una partida muy elevada de nuestra cuenta de resultados.
  • Working Capital: toda aquella inversión que realizamos en inventarios, considerando el payback en función de los costes financieros, los costes de organización y los costes de oportunidad, asociados. Teniendo muy en cuenta que la inversión en stocks es una inversión de no crecimiento, inversamente proporcional a la rentabilidad de la empresa, pero que se transforma en una partida muy elevada en el activo de nuestra empresa.

A modo de conclusión de este nuevo post, y como nexo de unión de próximas entradas en este blog de Operaciones de IQS Executive, voy a citar dos nuevas cadenas muy ligadas al concepto de cadena de suministro: la Cadena de Valor y el Value Stream (o Flujo de Valor):

  • En la primera, se halla integrada la Cadena de Suministro, dentro de las actividades que aportan valor añadido a nuestras operaciones, y lo dejo para posts centrados en la gestión estratégica de la empresa.
  • En el caso de la segunda, vamos a analizar sobre el gemba (lugar donde ocurren las cosas) de la Supply Chain, todas las ineficiencias y oportunidades de mejora (muda) que vemos en la citada Cadena de Suministro, que darán pie a un plan de acciones de mejora, debidamente priorizadas, que no harán más que cumplir con el propósito final de la Supply Chain: servir a los Clientes de manera eficiente, con el menor coste posible. Por este orden, que deviene inalterable.

Del interesante concepto del Value Stream y su herramienta VSM, en sus diferentes vertientes, hablaré en sucesivas ocasiones. 

Artículo por Josep A. Aguilar, (Coordinador del Área de Opereaciones & Supply Chain y Director del Máster en Dirección de Operaciones)


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